25 mayo 2011

Soldados

Bajo el cielo las nubes grises pronosticaban un momento difícil. Era nubes densas y duras, sin piedad, con fuerza arrojaban sus lágrimas. Quizás las nubes no eran lo que decían en colegio, quizás no estaban compuestas de agua, partículas y gases, sino que eran almas que subían y se quedaban ahí, viendo el mundo en el que han vivido y en el que nunca más disfrutarán. Pero eso eran muchas suposiciones para hacerse entre metralla, balas y granadas. En una pequeña trinchera se encontraban dos soldaditos, valientes y duros. Atacaban y injuriaban con tesón y firmeza a los humanos enemigos. Su situación se mostró insostenible; tras un ataque enemigo se resguardaron en la trinchera. Sus respiraciones estaban aceleradas, la suciedad cubría sus caras y la tristeza de sentir el aliento de la Muerte en la nuca.
-Que poco nos queda -dijo con tono pesimista Pau.
-Sí -contestó tristemente Jordi.- ¿Recuerdas esos días por las calles de Valencia? ¿Nuestros besos, caricias y desos imposibles? Que grande era todo entonces, cuando el cielo era azul y el sol nos bronceaba en la Malvarosa; cuando nos sentábamos en un banco a comer pipas bajo el sol mediterráneo...
-Como no voy a recordar lo más feliz de mi vida...
El momento unió a los dos amantes en un beso sincero, duró apenas segundos pero entre las balas, la lluvia y el fuego pareció toda una eternidad.
No quiero que mueras -afirmó Pau.- Correré hacia los soldados y tu podrás huir mientras los distraigo.
-No podría vivir así.
-Debes hacerlo por mí, nos reuniremos en el cielo.
-Maldito inocente, ¿crees que Dios nos dejará entrar en el cielo? -ironizó Jordi.
-No te preocupes, haremos del infierno nuestro cielo.
Acto seguido Pau saltó de la trinchera y corrió hacia el bando enemigo, sin temor y convencido de lo que hacía. Las balas no tardaron en abrir las primeras brechas en su piel, hasta que tras 9 agujeros en su cuerpo, cayó. Mientras moría dibujó una sonrisa en su cara y dijo, te quiero, corre, haremos del infierno nuestro cielo. Tras pocos segundos murió. Metros atrás, en la trinchera, yacía el cuerpo de Jordi, muerto, muerto desde antes de que muriera Pau.
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Reacciones:

2 comentarios:

  1. molt bon relat, emotiu, intens, ple de sensibilitat i d'amor
    et felicito
    fins ben aviat
    joan

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  2. Hola :)
    Soy nueva por tu blog y no sé si puedo hablar en castellano, como veo lo de que se puede leer en catalán y eso...
    He leído tu última entrada. Me encanta, me recuerda a un libro que estoy leyendo en clase. Se llama Grito por ver la luz. ¿La entrada es tuya?
    La verdad es que a mí también me encantaría ser periodista y escritora, pero viendo el nivel que tiene la gente me deprimo...
    I know, I'm stupid, pero no encuentro el botón para seguirte. Debe de ser Internet, ¡lo encontraré! :)
    ¡Hasta entonces! Un beso ;]

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