23 junio 2012

Luna

Que noche tan sincera que despierta en mi cabeza, sentimientos nunca olvidados en el fondo de mi calavera. Verte siempre ofende, mas nunca duele, pues la Luna ofende por lejanía pero por belleza, nunca, nunca dolería. Solo mis dedos saben expresar lo que se esconde en mis sensaciones, pues ellos beben de mi mente, donde jamás olvidaré cada uno de tus rincones. Nunca sabrá la Luna que un terrícola clama por ella, pues ella es digna...