
No sé. Quizá soy demasiado enamoradizo; o quizá una sola palabra creada por tus labios es suficiente para enamorarme. La verdad es que no lo sé. Puede ser que me precipite; o puede ser que una mirada de tus ojos sirva para eliminar todo resto de dudas. La verdad que no tengo ni idea. No sé de nada. Soy un ignorante existencial; solo sé que me tienes prendido, chiquilla, y no puedo evitar soñar cada vez que te veo, y no puedo evitar reventar...